En México hace falta una verdadera cultura de la comunicación estratégica

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UNA GRAN SALA DE ESPERA. 

En México, cuando un joven decide estudiar la Licenciatura en Comunicación piensa que su futuro inmediato es trabajar en alguna empresa de medios de televisión, impresos o radio, como presentador o conductor, reportero, de “jala cables”, etc. Ir poco a poco subiendo de puesto y ocupar una gran posición después de 30 años. Hay gente que trabaja en la industria sin haber cursado una carrera — ya ni se diga la de Comunicación — y a pesar de ello han podido abrirse camino y conseguir una larga trayectoria como comunicadores.

Durante mis estudios de la licenciatura, recuerdo cuando un profesor nos contó — con una cierta melancolía en su mirada — que la universidad era una gran sala de espera, que nos tiene sentados durante algunos años para prepararnos y después lanzarnos al mundo profesional. En ese entonces no había entendido del todo lo que quizo decirnos o porqué. Durante los primeros años de haberme graduado continuaba el recuerdo de aquella expresión melancólica, como si el profesor supiera algo de lo que nos esperaba y que nosotros ignorábamos.

Pasa el tiempo y a lo largo de estos años creo que entendí el mensaje. Quiero pensar que la advertencia era sobre el choque de un mundo estudiantil vs. el profesional, y que nos veríamos inmersos en una horda de graduados buscando desesperadamente (al estilo The Walking Dead) una oportunidad para ejercer. No contábamos o no habíamos pensado que la industria estaba saturada y limitada en espacios de desarrollo debido a la poca oferta de unas cuantas empresas. Esta carrera es muy celosa, como cuando un perro no deja su hueso (y hay muy pocos huesos) y si te acercas empieza a gruñir en señal de protección. Así que cuando existe una vacante, se lanzan miles a la “cacería”, quizás no se escoja al mejor, sino al más barato o porque cayó bien a pesar de las consecuencias que esto conlleve.

UN MUNDO CONECTADO Y ACTUALIZÁNDOSE.

Afortunadamente el mundo está dando un nuevo paso al futuro y trata de adaptarse a la velocidad de las innovaciones. Las tecnologías han llegado a más personas y el desarrollo aumenta, las necesidades son más exigentes y la comunicación se abre paso para otras etapas profesionales, existen nuevas carreras entrelazadas a otras que piden a las nuevas generaciones formarse mejor para dominar los retos en el presente y futuro. La información fluye con una tremenda rapidez que invita a los profesionales de la comunicación a capacitarse constantemente en diversas áreas, actualizar sus conocimientos y adoptar nuevas herramientas para que puedan liberar y retomar el espacio que ha sido constipado por la visión tradicional -casi binaria- de la industria (de la comunicación) en el siglo XX.

Es necesario que la comunicación aplicada a empresas, instituciones o personas públicas sea de alta calidad, profesional y responsable. También es importante que se considere a estos comunicólogos dentro de los consejos directivos estratégicos de forma que contribuya en la edificación de mejores empresas (sean pequeñas o grandes). En México se tiene — a mi parecer — la mala cultura o costumbre del “hacerlo por uno mismo”. Por un lado, las empresas piden a sus empleados que sean “todólogos”, que se “pongan la camiseta” y aprendan de otras áreas utilizando el concepto de “multitask” como pretexto para ahorrarse la contratación de alguien más que sí sea realmente apto. Al fin y al cabo ¿qué puede pasar? — Quizás todo lo que no esperábamos — .

EL ÉXITO NO ES UN CONJUNTO DE “SUERTES”, SINO UN TODO ESTRATÉGICO, Y LA COMUNICACIÓN OCUPA UN ESPACIO VITAL PARA ELLO EN TODOS LOS ÁMBITOS.

LOS COMUNICÓLOGOS AL SERVICIO DE LAS EMPRESAS.

En materia de comunicación, las PyME’s (Pequeñas y Medianas Empresas) frecuentemente creen que basta con que su empleado sepa leer, escribir (más o menos) y algo de internet para comunicar o hacer “marketing”; como dicen por ahí que “echando a perder se aprende”. A pesar de ignorar los errores que puedan cometer y las posibles pérdidas en años de construcción, se avientan al ruedo pensando que se ahorrarán una gran cantidad de dinero; de nuevo, al fin y al cabo ¿qué puede pasar? La reputación se puede destruir, que se reduzcan tus ventas o que la confianza esté muy cerquita del suelo; basta con publicar erróneamente un mensaje, con difundir algo equivocado, con una declaración o acción controvertida, o con subir un video evidenciando algo comprometedor (de ti, tus empleados o tu empresa), una conversación “casual” sobre un tema sensible, etc. Lo hemos visto antes y muchas veces en políticos, deportistas, artistas e incluso a ciudadanos comunes mal llamados “lords y ladies”.

La tecnología es una herramienta muy importante, pero también contribuye a difundir “involuntarios” errores en el mensaje y está expuesta a la manipulación o juicio público sin tener conocimiento exacto de lo que fue verdad o mentira. Pero mientras tanto ya ha sido modificada, golpeada y enjuiciada la reputación. A mi parecer lo que se haya podido “ahorrar” en la implementación o contratación de un profesional de la comunicación no tiene equivalencia al costo final del daño a la reputación y confianza de una corporación. Si quieres cometer uno de los mayores errores haz un costoso sacrificio en el área estratégica de comunicación.

UN COMUNICÓLOGO, CONTRIBUYE AL DESARROLLO.

Todos los que conforman una empresa, institución o equipo de trabajo tienen una función estratégica para desarrollar algo. No pretendo decir que un comunicólogo es absolutamente esencial, pero sí puedo decir que sumarlo al equipo de trabajo aportará una visión estratégica distinta y contribuirá al desarrollo de la misión. Por eso, los comunicólogos deben vivir con humildad, pasión y seriedad su profesión, sin medias tintas, con hambre de conocimiento, personas de una sola pieza, practicantes de los valores éticos.

Si conocen alguien así, seguro habrás encontrado uno de los recursos humanos más valiosos.

“TODO HOMBRE ES COMO UN HUESO, SIEMPRE LIGADO A OTRO. JUNTOS, LOS MIEMBROS FORMAN UN SOLO CUERPO Y TIENEN UN MISMO ORIGEN. SI LA VIDA CAUSA DOLOR A UN MIEMBRO, NINGUNO DE LOS OTROS PERMANECERÁ INDIFERENTE. SI A TI NO TE PROVOCA NADA EL DOLOR DE LOS DEMÁS, NO PODREMOS LLAMARTE SER HUMANO.” – MUSLIH-UD-DIN MUSHRIF-IBN-ABDULLAH (SAADI, POETA PERSA)

Alexander Aldrette Elizondohttps://comunikomion.com/

Comunicación Estratégica para PyME, Imagen y Reputación Corporativa, Relaciones Públicas, MBA

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